Te he visto pensar y meditar, comprobando que ya no estás triste.
El amor malo y desagradable se ha acabado. Dejaste de sentirte tonta y ahora estás mejor.
Sé que si me ves de nuevo puedas volver a sentir lo que sentimos, pero desde que asumiste que esto jamás sucederá, ya no tomas en cuenta lo que te hace daño.
¿Tan tóxico? Un poco, te he visto triste y eso lo demostró.
Pero ya se fue, se fue, se fue...
Cuánto más quieres alguien es cuanto más presionado te sientes por todo lo que le pasa y le deja de pasar. ¿Tan dfícil es todo?
A veces, todo era tan simple cuando comenzábamos una conversación tan simple como cómo estás o qué tal tu día.
Las cosas cambian, nos vamos porque es así. Nos debemos ir lejos, muchas veces y sin sentido alguno. A ti no te importa, porque ese fue tu análisis que si a ella no le importa, a mí tampoco. Pero te has equivocado, a mí sí me importas, al menos tú, sí.
El vacío de tu rostro me es inevitable olvidar.
Tus ojos que se estiran a la medida que sonríes y ese gesto de "yo también puedo", no me deja respirar bien.
Pero, intentaré, que todo se desvanezca pronto. Porque si algo no te ayuda a mejorar, es algo que debes deshacer. Aunque, en el fondo de tu corazón, no deseas que eso pase.
Esta puede ser una confesión o quizá solo letras con mucho ritmo y ganas de combinar entre sí.
Quiero decirte que me gustas, no mucho ni tampoco poco. Solo me gustas.
Me gustas y me traes descerebrada, porque pienso en ti todos los días y a cada rato, ahora mientras escribo también lo hago.
Pero... Espera, con esto no vayas a volar tan alto, porque te vas a quemar solo.
Solo quiero que sepas que me gustas y si yo te gusto, lo que no sé o me confunde. Tienes abierta la ventana para decirme la verdad o seguir actuando como actuamos.
Quiero que sepas que te quiero, sí. Te quiero.
No debo querer rápido, pero tú me haces que te quiera rápido, sin tiempo y sin espacio.
No me fijo de mis errores ahora.
Aunque, a veces me sonrojo al verte y si vieras los ojos que me brillan
cuando hablo de ti con los demás.
No sé si tú lo harás, pero yo sí lo hago. Termino de hablarte o escribirte y
sueño, sueño profundo que nos abrazamos muy fuerte y suena esa canción que te gusta
o me dices algo estúpido como siempre.
Te echo de menos cada día que no podemos hablar o que yo no pueda hablarte.
Pero en el fondo no quiero ser evidente.
Tampoco quiero que piense que estoy loca por escribir esto.
Pero es inevitable que vea tu sonrisa y no sonría.
Tus caras estúpidas y me ría patéticamente, olvidando lo horrible que pueda estar.
No voy directamente, porque necesito saber tu respuesta y que me digas qué sientes.
Si lo que sientes es más de lo que espero como para que podamos sobrellevar esto, yo estaré ahí.
Si es que no podemos por las dificultades que ambos sabemos, también estaré ahí.
Porque te quiero, te quiero y no quiero perderte. Eres lo mejor de la mitad de este año.
Aunque, a veces crea que no vamos por las cosas que me has contado.
Solo imagino y siempre me cuestiono, el dilema.
Recuerda siempre que te quiero.
Y que pase lo que pase, siempre lo voy a hacer.
Aún así si logremos algo ambos o no.
Si tan solo pudiera ver lo que sus ojos café esconden o las ideas de su cabeza, sabría lo que en verdad siente y dejaría de preocuparme por estar perdiendo el tiempo pensando en él.
Porque, ahora, estoy luchando; luchando conmigo misma y con el tiempo.
Tell me how you fell
I been worryin' that we all live our lives in the confines of fearI been worryin', I been worryin', I will become what I deserve
No estoy consciente de lo que hago o de lo que estoy sintiendo, pues no me das más alternativas para sentir. ¡Oh, sentir el calor, de su sonrisa Cuando dijo "me encanta hablar contigo"!
Entonces, te encuentras con la persona que sabías que existía, pero no sabías que estaba tan lejos de existir.
Esa pieza que te complementa, que te hace reír cuando estás cabizbaja, con una ocurrencia boba la sonrisa se desata. No dejas de hablar o demostrar lo importante que eres.
Te estás dejando llevar por la situación y la sientes. Sientes que fluye cada día, que no te vas sin despedirte. Solo falta decir que lo quieres para romper el hielo.
¿Pero qué tan vago es querer? ¿Cuánto tiempo es querer?
Queremos porque debemos querernos y eso es lo que importa, ¿no?
Pero si me equivoco, no hay nadie quien me diga que no lo haga.
Ahora, es cuando te vibran las emociones. Sin embargo, te sientes mal, porque no sabes qué es lo correcto. Tan lejos o tan cerca, no es posible. No es el amorío de 13 años, ya no juegas a amar. El momento de amar ha llegado, quieres sentirlo, porque el demuestra que lo siente. Contigo a su costado mirándose el uno al otro, una canción, solo toca y toca la canción. No sabes qué nombre lleva, pero estás ahí escuchándola. Porque sabes que él te gusta y te gusta como te mira cuando la canta.
Es más que él, es todo. Porque todo es él.
Desde su forma de hacerte sentirte mejor y su manera de mirarte. Sus "buenos días" y sus "buenas noches". Todo, absolutamente todo ha llegado.
Luchar con el tiempo o con la distancia es como una guerra. Una guerra que no sabes cuánto te durará o si en verdad dura, pues quizá solo sea una ilusión que yace en ti.
Has llegado en el momento indicado.